Cómo enamorar a tus clientes con tu marca

 

branding, posicionamiento de marca

Piensa en un producto o marca concreta de la que no puedas prescindir, que te haya acompañado durante años o que aún siendo reciente para ti, te ha gustado en un principio por la forma en la que ha llegado a ti y ya no puedes pasar sin ella, una marca a la que has tomado cariño. Fíjate en lo que sientes cuando piensas en ella… recuerdas el olor característico de ese producto o la experiencia cuando entras a una de sus tiendas. Esa marca te genera confianza.

Hay otras marcas similares e incluso productos más baratos pero tú defiendes, eliges y recomiendas esa marca hasta el fin. Esto es lo máximo a lo que puede aspirar una buena estrategia de branding.

Lovemark es un término del que se empezó a hablar gracias a Kevin Roberts (Director General Global de Saatchi & Saatchi) en su libro “Lovemarks, el futuro más allá de las marcas” en el año 2004. Tras la crisis en la publicidad de los años 90 se tuvieron que buscar nuevas estrategias de branding y marketing que evitaran, según palabras de Roberts, “la desaparición de las marcas”.

branding, engagement

Para definir esta nueva corriente de branding, Kevin Roberts llegó a la conclusión de que las emociones llevan a la acción y tienen una importancia en la elección de compra mayor de la que pensamos, se dio cuenta de que “despertando emociones se consiguen mejores colaboradores, clientes más inspiradores, mejores socios, consumidores más fieles”.

 

En esta infografía observamos la pirámide de Lovemarks

modelo de branding lovemarks

 

En el siguiente vídeo Kevin Roberts director general de Satchi & Satchi habla del posicionamiento de marca.

Para convertirse en una Lovemark se requiere un gran trabajo y llegar a serlo es algo a lo que las marcas deben aspirar. Hay que crear buenas estrategias de branding, marketing, diseño gráfico, cuidar el más mínimo detalle en las tiendas, en internet, conocer perfectamente el mercado y a los clientes para satisfacer sus deseos, y además, hay que estar enamorado de su propia empresa y sentir pasión por ella. En pocas palabras, hay que conectar la empresa, la gente que trabaja en ella, el cliente y la marca.

La Lovemark trata al consumidor como un individuo y no como un número, lo deja participar escuchándolo e involucrándolo: la marca le pertenece a él; y reúne características como las que mencionamos a continuación:

Misterio
La Lovemark debe estar respaldada por una gran historia que refuerza la marca y que los clientes sienten como suya. Esa historia aviva sueños en el consumidor, los inspira. La figura de Steve Jobs, fundador de Apple, Disney y su fundador o el secreto de la fórmula de Coca-Cola nos sirven como ejemplo.

Sensualidad
La sensualidad de una marca es su capacidad para estimular los cinco sentidos. La cognición produce la emoción, así que a través de la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto se pueden generar emociones de una forma más eficaz y sencilla. El diseño gráfico, el logotipo, el color, los símbolos que utiliza, el diseño de producto, el empaque donde presentan el producto; en conjunto, dan la capacidad al consumidor de reconocer y diferenciar las marcas. Son muchas las empresas que se están sumando al branding sensitivo, impregnando sus tiendas de un aroma personalizado para que cale en el inconsciente del cliente o eligiendo cuidadosamente la música que suena en ellas.

Intimidad
Kevin Roberts dice que solo mediante la intimidad las marcas se convierten en Lovemarks: la capacidad de una marca de mantener una relación muy cercana con sus clientes, basada en el compromiso, la empatía y la pasión. Para lograr la intimidad con el cliente, hay que conocerlo bien pero también dejarse conocer, abrirse a él, revelando qué y quién es la empresa y qué “sentimientos” tiene.

Una lovemark es una marca que ha llegado al corazón, que genera emociones y lealtad.

Fuente del artículo http://www.puromarketing.com/

 

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